Sobre mi puedo contarles que nací en la ciudad de Montevideo (Uruguay), pero pasé la mayor parte de mi infancia y adolescencia en un pueblito llamado Cardona, en el interior de Uruguay.

Mi madre siempre cuenta que desde niña el ansia por disfrutar cada segundo de vida me caracterizaba y me llevaba a ir constantemente en busca de aventuras.

Amaba el aire de campo, el contacto con la naturaleza  y la independencia que sentía al darme  la posibilidad  de moverme libremente para descubrir nuevos paisajes.

Fui creciendo pero las ganas de vivir al máximo continuaban llenándome de energía y despertando en mí la curiosidad de cruzar las fronteras y encontrarme con las distintas realidades que se viven en este planeta.

Siguiendo mi ímpetu por conocer y la necesidad de comprender el mundo, participé durante varios años de mi adolescencia en grupos que trabajaban con los aborígenes Tobas del Chaco Argentino, donde experimenté las carencias y dificultades que la pobreza acarrea, abriendo mis ojos frente a las injusticias y desigualdades que también el mundo sufre.

Mi hiperactividad, mi amor por la vida y el deporte determinaron que me recibiera de Licenciada de Educación Física, profesión que ejercí durante algunos años.

Pero la semilla de ir más allá y volar alto estaba sembrada en mí, y fue allí donde encontré mi verdadera vocación.

Trabajé como  azafata durante 9 años, y eso amplió aún más mis horizontes, dándome la posibilidad de visitar lugares como Venezuela, Chile, España, Arabia Saudita, Nigeria e Indonesia lo que aumentó mi sed insaciable de viajar y descubrir cada rincón del mundo.

Con esto en mi mente como “pendiente” continué mi vida, con la certeza de que los sueños pueden hacerse realidad.

Así llegó el día en que desperté y pensé: ¿Por qué no? Y comencé a organizar la ruta que me llevará a “Atrapar mi sueño” enriqueciéndome con las experiencias y dejando lo mejor de mi a cada paso.